He puesto sobre mi mesa Todas las banderas rotas Las que rompió la vida La lluvia y la ventolera De nuestra dura derrota. Rota permanece aquella Que levantamos al cielo Pensando que la justicia Crecería como un vuelo De gaviotas en el mar Y vimos cómo al final Sólo nos quedó el recuerdo De un mástil desarbolado Y unos jirones de tela Rotos por el vendaval. Rota permanece aquella Que ponía libertad Y que aupamos convencidos De que al terminar la batalla ésta íbamos a ganar Pero todo fue una amarga E inútil desesperanza Cuando vimos que las huellas De los grilletes dejaban Sus marcas sin borrar. He puesto sobre mi mesa Todas las banderas rotas He puesto sobre mi mesa Todas las banderas rotas.