Dime quien ha escrito en sangre tu condena Quien te ha inyectado el veneno Y las noches que algún día fueron dulces Ahora son cuchillas que rasgan tu piel Dime que te hace odiar y no sentir Que tu vida ya se está yendo sin ti Rompe ya ese muro de piedra Deja entrar un poquito de luz Ya dejaste de escuchar a quien te amaba Pa oír sólo la voz de un condenado La comida en tu boca son cenizas La razón se olvidado de ti una vez más Vives sólo cuatro noches en un mes Y el resto encadenado por los pies